Macabi Noar

Rikudim

Leatid 2018, un festival de emociones

Nota: Dalit Hojman - Fotos: Prensa Macabi Noar

Un ansiado, nuevo, elegante y único Leatid tuvo lugar en nuestro club el pasado sábado 1 de diciembre. Tras meses de dedicación, el tzevet de morim se preparó una vez más para este gran festival de rikudim. En donde se pusieron en escena distintas coreografías por parte de bailarines de todas las edades que dejaron al público con ganas de mucho más.

Con sentimientos encontrados y un gran aplauso del público, alumnas y compañeros; despedimos en este Leatid a Tati Morozovsky y Marce Marianoff, ex Co Directores del área de rikudim.

Compartimos con ustedes las palabras de algunas morot, janijot y bailarinas de la Pre Leaká de nuestro Club:

“Así se va terminando mi quinto año como morá. Un año especial, con sentimientos encontrados y grandes desafíos. En este Leatid nos tocó despedir a dos grandes personas, Marce y Tati, quienes me transmitieron esta hermosa pasión del Rikudei Am y dejaron una huella enorme en todos nosotros. El Leatid es un momento único, es el lugar donde se expresa todo lo aprendido a lo largo del año y el momento de disfrute máximo cuando llega la hora de bailar. Ver las caras de felicidad y las palabras de agradecimiento de cada bailarín es lo que nos llena. Simplemente gracias a todos los que hacen que ese día sea especial.”

Loli Volodarsky, Morá de rikudim 

 

“Este año fue muy especial ya que además de ser el último como janijá, empecé Ulpan de morim. Siempre me gustó rikudim y siempre disfruto ir a clases, harkadot y maratones para quedarse bailando hasta las 3 am. Este año pude ver la diferencia de ir a encuentros rikuderos no como alumna sino desde otro lado y la verdad me encanta.
Estaba muy ansiosa por empezar Ulpan para poder ser morá, y fue una experiencia muy linda. Aprendimos mucho sobre los orígenes de rikudim, cómo surgió, con quién y cómo se expandió por todo el mundo. Aprendimos sobre los distintos estilos que existen, los distintos grupos y etnias y la verdad que fue muy interesante.
Tuvimos a Romi Levy que es una genia y sabe un montón y en cada clase nos pudo transmitir su conocimiento y buena onda.
Este año fue muy particular además porque fue mi último como janija, tanto en mi grupo como en la Pre Leaka. Es increíble todo lo que pude aprender de mis morim este último año, la verdad que tanto Tati, Marcos, Fla y Jessi son unos genios, nos bancaron siempre en todas e hicieron unas coreografías hermosas para el Leatid.
Este Leatid fue único y extraordinario, los bailes salieron hermosos gracias al compromiso de todos nosotros.
Cierro una etapa con todas mis amigas y puedo decir que lo disfruté muchísimo. La temática estuvo excelente, se mostró claramente el mensaje. Ojalá hayan muchos más por delante.
Estoy muy orgullosa de todo el trayecto que transite hasta acá y emocionada y feliz por lo que se viene ahora. A darle con todo y seguir adelante”

Yael German, janijá del Ulpán de Morim 

“En el Ulpan de morim 2018 pude atravesar un puente, fue una experiencia increíble desde lo profundo y emocional, además del aprendizaje de la técnica y lo coreográfico. Para mí, hacer Rikudim es ser parte de la danza folklórica de mi pueblo. Es una forma de vivir en comunidad y así transmitir valores y disfrutar en libertad junto a otras compañeras. Rikudim realmente es una expresión de la cultura judía, pero además, una expresión de sentimientos de vivencias. Es la danza que recrea los acontecimientos que vivió y que vive el pueblo de Israel, tal como lo presentamos en el Leatid. Es expresión de unión y alegría. Eso sentí yo personalmente a lo largo de este proceso de aprendizaje y deseo poder transmitirlo por sobre todas las cosas. Este sentimiento profundo a mis futuros janijim para que de este modo continúe de generación en generación la tradición de mi pueblo; מדור לדור”

Sofía Elijis, janijá del Ulpán de Morim 

 

Para mi rikudim no es solo una simple danza, es aquella danza que nos une a todas, es el motivo de ir cada sábado al club. Bailar aquello que nos identifica como pueblo judío frente a varias personas, es una sensación hermosa. Este Leatid, fue emocionante no solo porque varios Morim dan un paso al costado, sino también ver a todas las generaciones desde niños hasta abuelas unidos por algo que nos apasiona e identifica.
Lo que más me gustó de le Pre Leaca, fue mostrar a través de una coreografía un hecho trágico en la historia del pueblo judío, la Shoá. Donde plasmamos nuestros esfuerzos para que le llegue a la gente y así fue.”

Camila Reisin, bailarina de la Pre Leaká

” Y terminó un año más. Un año más que despedimos con nuestro tan amado Leatid. Un Leatid más, que nos infla el pecho de orgullo, donde se ve reflejado el gran trabajo que hacemos durante el año con mucho amor y muchísima pasión. Pero esta vez, fue un Leatid diferente. Lleno de sentimientos encontrados: por empezar, nada se compara a la hermosa sensación de ver tanta gente bailando en un mismo escenario. Estamos todos por lo mismo: La pasión que Rikudei Am nos hace sentir. Todos disfrutando, con esos hermosos nervios que tenemos antes de pisar el escenario y la adrenalina que nos hace dar lo mejor de cada uno. Por otro lado, sabíamos que se venía una despedida que ninguno quería que llegue: la de nuestros tan queridos directores Marce y Tati. La emoción brotaba por los poros.
Son dos personas que dejaron su huella bien marcada. Con ellos aprendimos innumerables cosas, con ellos nos superábamos cada vez mas cada año. Su presencia nos hacía sentir que todo estaba o iba a salir bien. Pero dejan formado un hermoso tzevet que tiene la fuerza y la unión necesaria para seguir adelante y demostrar lo que ellos nos dieron por tantos años: amor, pasión, historia y transmisión de nuestras raíces a través del Rikudei Am.
Así mismo, fue darle la bienvenida a la nueva dirección: Jessi Pompas. Nos pone felices su incorporación. Sabemos que juntos vamos a lograr muchas cosas! Por último, no quiero dejar de agradecer a todos los bailarines que depositan su confianza y apoyo en nosotros, que sábado tras sábado vienen con tanta alegría a bailar o a dejar a sus hijos en la clase. Nos llena el corazón enseñar y nos pone felices ver disfrutar y aprender clase tras clase.

Dar gracias también a cada uno de los morim que forma parte de este tzevet, cada uno pone su granito de arena para que esto sea lo que es. Un hermoso grupo humano que disfruta de su trabajo. A la comisión de rikudim, que trabaja a mas no poder y con tanto amor para que todo salga a la perfección. Y eso se nota.
Gracias una vez más por dejarme formar parte de este hermoso Tzevet de morim y por dejarme disfrutar sábado tras sábado de esta loca pasión que se llama Rikudei Am”

Mela Sipicki, Morá de rikudim 

 

Una vez más este increíble tzevet dejó la vara muy alta para próximas ediciones! Kol Hakavod!

 

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